El recorrido en video, y las tres pantallas donde vas a pasar el tiempo: tu panel, tu sistema de ventas y tus correos automáticos.
Lo primero al entrar: cuántos sistemas tienes en curso, cuánta gente se ha interesado y en qué punto va cada paso. Si algo quedó a medias, te lo dice ahí mismo y te deja continuar donde lo dejaste.
Cuatro bloques en orden, y cada uno alimenta al siguiente. El primero —que la app llama ADN de comunicación— define qué vendes y cómo lo dices; de ahí salen tus páginas, tus guiones y tus mensajes, ya hablando igual.
Eliges una receta, lees en español lo que va a pasar, y la activas. La de la captura se llama «Bienvenida a nuevos interesados» y se dispara sola cuando alguien deja sus datos en tu formulario.
Las capturas salen de una cuenta recién montada, no de un montaje. Por eso verás contadores en cero y «sin actividad reciente todavía»: preferimos enseñarte el producto de verdad antes que números inventados.